Todos conoceis la constumbre,ignoro la fecha de su comienzo,que tiene el Parador de los Reyes Católicos en Santiago de Compostela, antiguo HOSPITAL DE PEREGRINOS desde sus inicios, mandado construir por los Reyes Católicos exprésamente para tal fin,de dar desayuno,comida o cena a los diez primeros peregrinos que acudan a sus dependencias, acreditando ,mediante la "Compostela", la condición de tales.
No voy a entrar en la polémica de si los más correcto,teniendo en cuenta el fin para el que fue construido y su ubicación al pie de la catedral,hubiera sido la de reservar un pequeño espacio,aunque solo fuera de forma testimonial con el fin de mantener viva su condición hospitalaria con la que fue concebido en sus orígenes.
Sin embargo,lo que si le pediría ,a quien corresponda, bién la dirección del Parador o a la Xunta,es un poco más de respeto hacia los peregrinos,al mismo tiempo ,que a éstos les pediría también un poco más de amor propio y dignidad para con ellos mismos.
De todos es sabido que...." el turista exige....el peregrino agradece...........";pero todo tiene un límite.Me explico:
Cada vez que llego a Santiago,desde hace años vengo observando,al igual que cualquiera de vosotros puede hacer a poca atención que le presteis,un determinado número de peregrinos,que poco antes de las horas anteriomente mencionadas,hace cola en la "puerta de servicio del parador" justo en la esquina oeste,donde comienza la calle Das Hortas,casi enfrente de la iglesia de San Fructuoso y del lateral derecho del Pazo de Raxoy,en espera de que uno de los empledos del hostal les de el visto-bueno para acceder.
Estareis de acuerdo conmigo ( y si no es así, tampoco pasa nada) que la práctica de la caridad bién entendida necesita de dos requisitos esenciales,"respeto" por parte de quien la practica y "dignidad" por parte de quien la recibe.Está claro que en este caso el "respeto" brilla por su ausencia al someter al peregrino a la vejación de formar cola,para luego hacerle entrar por la puerta de servicio ,como si de apestados se tratase;Pero quizás lo peor de esta situación,y ésto solo es imputable a los pregrinos,es la falta de dignidad,al someterse voluntariamente a tan vejatorio trato.
Sin embargo,lo que si le pediría ,a quien corresponda, bién la dirección del Parador o a la Xunta,es un poco más de respeto hacia los peregrinos,al mismo tiempo ,que a éstos les pediría también un poco más de amor propio y dignidad para con ellos mismos.
De todos es sabido que...." el turista exige....el peregrino agradece...........";pero todo tiene un límite.Me explico:
- Para comenzar y con respecto a los horarios asignados a los peregrinos para poder acceder a sus dependencias (nueve horas desayuno,doce horas comida,y diez y nueve horas cena),no creo que sea el más idoneo ya que la comida coincide con el horario de la misa de peregrinos y lo mismo ocurre con la cena en temporada estival.
- Por otro lado comprendo el empeño de la dirección del parador,en evitar por todos los medios,que los peregrinos, en su corto deambular por el interior del recinto,perturben la paz y tranquilidad de los alli hospedados.
- Comprendo también, que por el mismo motivo,se halla acondicionado una pequeña sala,con el rimbombante nombre de "comedor de peregrinos",la cual no deja de ser más que un "apaño",que corrobora lo anterior.
Cada vez que llego a Santiago,desde hace años vengo observando,al igual que cualquiera de vosotros puede hacer a poca atención que le presteis,un determinado número de peregrinos,que poco antes de las horas anteriomente mencionadas,hace cola en la "puerta de servicio del parador" justo en la esquina oeste,donde comienza la calle Das Hortas,casi enfrente de la iglesia de San Fructuoso y del lateral derecho del Pazo de Raxoy,en espera de que uno de los empledos del hostal les de el visto-bueno para acceder.
Estareis de acuerdo conmigo ( y si no es así, tampoco pasa nada) que la práctica de la caridad bién entendida necesita de dos requisitos esenciales,"respeto" por parte de quien la practica y "dignidad" por parte de quien la recibe.Está claro que en este caso el "respeto" brilla por su ausencia al someter al peregrino a la vejación de formar cola,para luego hacerle entrar por la puerta de servicio ,como si de apestados se tratase;Pero quizás lo peor de esta situación,y ésto solo es imputable a los pregrinos,es la falta de dignidad,al someterse voluntariamente a tan vejatorio trato.
¿Tan dificil sería para la dirección del parador,habilitar una entrada en consonancia,no con el peregrino,si no con su tradicción,con lo que a los largo de los siglos representó ?No les hagamos el juego a las instituciones,ya sean estales o privadas,a fin de que puedan hacer propaganda o rentabilizar,esta "falsa atención para con los peregrinos".Seamos ante todo dignos y si lo que queremos es conocer el "antiguo hospital",por donde nuestros antecesores deambulaban con plena libertad,démonos,si nuestra economía nos lo permite "un pequeño homenaje" pagando la comida de nuestro bolsillo y si ello no fuera posible,con tomarnos un café , será suficiente para acceder y conocer lo que en su día fué,el quizas ,más importante de los hospitales de peregrinos del Camino de Santiago.
¿Es tan acuciante la necesidad del pergrino,que perdiendo parte de su dignidad,da lugar y hace posible tal vejación?